
miércoles, 23 de abril de 2008
El karma como infección

martes, 22 de abril de 2008
El próximo presidente de EEUU

soraya

lunes, 21 de abril de 2008
Lola Montes en Cannes

Vida de un ayudante de producció (3)
sábado, 19 de abril de 2008
Walseriana (3)
viernes, 18 de abril de 2008
Otra vida de una ayudante de producción
La audiencia de Balas de Plata de anoche ha sido de 10,6%, seis puntos menos de share que el primer programa. Si esto sigue así, no lesauguro más de los 13 programas firmados en un inicio.
Hoy el conductor de la ruta ha sido conductora, una gratificante variación. Como nota curiosa, llevaba acoplado en el primer asiento a un compañero a modo de apuntador que le desgranaba meticulosamente la ruta. Eso no sucede cuando el que sustituye al conductor es otro conductor del género masculino. No he tenido más remedio que concluir que a las mujeres, cuando nos encontramos en puestos insólitos a nuestra condición, nos tratan con una deferencia (esa deferencia un poco ofensiva, como cuando alguien le explica algo a un niño cortito); que en este caso redunda en el buen servicio a los usuarios, que no tenemos que gesticular como posesos cuando el autobús hace amago de saltarse la parada. En esta sociedad se supone que el hombre ha de abrirse paso a codazos, sin preguntar, porque es autosuficiente y no necesita a nadie (como ejemplo preclaro, ese conductor sin guía ni explicaciones previas -pa qué- dando frenazos cuando los usuarios le advertimos a gritopelao: "¡eeehhh que aquí hay parada!". "¡Claro, como no me lo dicen atiempo!"). En cambio a las mujeres nos llevan de la mano como si fuéramos un poco tontitas, y los avispaos de cada "bando" se aprovechan de las supuestas ventajas de ambos roles. Y así nos va atodos/as.
En fin, es que se me han mezclado esta mañana en la cabeza, con los restos de sueño, la nueva conductora y las dos aspirantes a putas de lujo que se desgañitaban en el fragmento de OT que tuve ocasión de ver ayer en Youtube. Distintos modelos de mujer, pero la misma condescendencia siempre ahí, bajo la superficie.
Para ponerle una sonrisa al día tan nublado, una foto de mi sobrino en su plenitud de los cuatro meses de vida. Espero que sus padres le críen, dentro de lo posible, en un sano desprejuicio de los roles de género.
Ventajas de viajar en tren, de Antonio Orejudo

jueves, 17 de abril de 2008
Walseriana (2)
Vida de un ayudante de producción (2)
Walseriana (1)
domingo, 13 de abril de 2008
La ofensa, de Ricardo Menéndez

"comprendió que el asombro, al fin y al cabo, es una categoría de lo cotidiano, y que sólo hay un dios, el azar, y que sólo existe una religión, la casualidad, y que cualquier otra interpretación de la vida y de sus accidentes no sólo está abocada al fracaso, sino que condena a la más absoluta ceguera."
Escrito con un estilo depurado en el que a veces se le va la mano al escritor, incapaz de renunciar a alguna metáfora brillante, el libro se divide en tres partes: en la primera el soldado asiste a una matanza de civiles como fría represalia por un ataque de la resistencia francesa, ejecutada por su mentor militar (esa emblemática figura moderna del padre demoníaco), en la segunda reposa en un casi paradisíaco -y explícitamente atemporal- sanatorio, escoltado por un médico bondadoso (y por lo tanto incapaz de enfrentarse al horror cuando este se manifieste al final del capítulo, en forma invertida, cuando un grupo de partisanos asesina a sangre fría a los convalecientes alemanes) y, sobre todo, por una figura angelical, una enfermera con la que vive una historia de amor que parece portar la semilla de una redención. En la tercera, vemos a la pareja en Londres en la inmediata posguerra. Kurt trabaja custodiando un cementerio. En el mismo momento en que su novia le anuncia que está (casi inverosímilmente) embarazada, emergen unos espectros siniestros que lo arrastran a una aventura explícitamente orínica, en la que vuelve la parte más oscura de su pasado. No voy a contar el final, aunque no hace falta estrujarse el cerebro para saber como acaba el libro, vista la (discutible) cita del mismo que he copiado. En cualquier caso, este interesantísimo libro me anima a leer más de este autor.
lunes, 7 de abril de 2008
Regreso a Normandía

domingo, 6 de abril de 2008
Ciudadano Kane en el Bellas Artes

