sábado, 15 de agosto de 2015

El padre y el sexo

   


   Las dos últimas películas que me he visto en sala grande comienzan en el mismo momento, el de la muerte del padre del joven protagonista al que seguiremos la pista a lo largo del metraje. Siendo muy diferentes Mala sangre y Les combattants (y las diferencias juegan casi todas a favor del film de Carax) las dos ponen en escena la enormes dificultades del héroe huérfano por tener un encuentro sexual medio en condiciones con su objeto de deseo, si bien  en el primer caso lo podemos achacar a lo inverosímilmente hermosísima que sale Juliette Binoche, mientras que el problema con la Madeleine de la peli de Thomas Cailley es que se niega en redondo a participar en una dialéctica de lo masculino y lo femenino que permita ese encuentro, todo el rato vestida de soldado, igual que su enamorado, lo que puede resultar muy moderno pero sólo lleva a que el encontronazo erótico haga que la náusea invada su cuerpo y el apocalipsis haga lo propio con el mundo.


No hay comentarios: