miércoles, 30 de noviembre de 2016

Neomesianismo

Dentro del enloquecido panorama de la exhibición cinematográfica madrileña este fin de semana nos encontramos con que La Casa Encendida proyectaba Midnight Special, la peli de Jeff Nichols que no ha vendido una escoba en ninguna parte, tal vez porque la Warner no sabía muy bien que hacer con este cruce de los evangelios con la infancia de un x-man que parece rodada por el Shyamalan de finales de los 90. Midnight Special es poco creíble por dos razones: una es que hay un niño que (por causas ignotas) pertenece a otra civilización (más o menos extraterrestre) y a su madre (y a su padre, que no parece mosqueado porque le haya salido un hijo así) no se le ocurre otra cosa que devolverlo al mundo al que pertenece (conviene recordar que en los evangelios la madre de Jesús no para de perseguirlo para que vuelva a casa y se deje de gilipolleces, con gran cabreo del hijo de dios, que acaba bastante harto de ella y a la que dedica palabras que a cualquiera nos hubieran valido un sinfín de sopapos). La otra es que se supone que esta civilización superior es la pera limonera, pero cuando se materializa parece diseñada por Calatrava, lo que hace que uno dude un poco del éxtasis que provoca en los que tienen algún atisbo de ella. Midnight Special no está mal, pero viene a marcar el límite de lo que uno puede hacer con estas sandeces.