sábado, 17 de marzo de 2012

El periodista según Oblómov


"Escribir de noche -pensó Oblómov-, ¿cuando dormirá? Seguro que gana más de cinco mil al año. ¡Eso sí que está bien! Pero escribir todo el tiempo, derrochar el alma, el pensamiento en menudencias, cambiar de convicciones, comerciar con la inteligencia, violentar la propia naturaleza, sufrir la inquietud, la indignación, no conocer el reposo y estar siempre en movimiento... Y escribir, escribir siempre, ser como una rueda, una máquina: escribir mañana y pasado mañana, en días de fiesta, en verano, escribir constantemente: ¿Cuando podrá detenerse y descansar?¡Qué desgraciado!"

Iván A. Goncharov, Oblómov, Alba editorial, traducción de Lydia Kúper de Velasco

3 comentarios:

Francis Black dijo...

Joder vaya dramático el coleguita, el otro día pensaba en Eduardo Mendoza que saca libro en abril, el anterior me pareció muy malo, el del premio Planeta ( 600.000 Euros) es un tío que me cae bien y estoy seguro que pensó, hay cantidad de gente que escribe libros malos gratis así que si yo cobro por ello no es tan grave.

abbascontadas dijo...

Hace siglos que no leo a Mendoza, por prejuicios, pienso que es demasiado elegante, culto e inteligente para ser buen escritor.

No lo he comprobado, pero tengo la impresión de que Goncharov era periodista y se fustigaba así.

lamarderemuée dijo...

Mis prejuicios con Mendoza son idénticos, solo me ha interesado cuando hace siglos publicaba periódicamente sin noticias de Gurb y se leía en la comuna de la playa, así de simple. Su elegancia es innata, su cultura es un poco impostada y compañera de viaje de lo teatral y su inteligencia ni idea. Es un buen diplomático.