viernes, 2 de marzo de 2012

Mujeres con pistolas


Hay un momento hacia el final de Johnny Guitar, durante el duelo final de las heroínas, en que la narración se suspende y se nos muestra el rostro fascinado de los hombres, hasta ese momento enfrentados, y a punto de liarse a balazos, de repente capturados por el fascinante espectáculo de las dos mujeres cara a cara y enarbolando el falo/pistola. Esta intuición visionaria de Ray se expandiría décadas después por todo el cine de acción ( y casi de cualquier género) y avispados productores se llenarían los bolsillos poniendo en manos de atractivas mujeres super falos (eso sí, las feas no tienen derecho a ello), lo que aquí llamamos la figura de la doncella fálica, de la que este western de Nicholas Ray se puede considerar el Urtext y cumbre del género, porque la distancia que hay entre Johnny Guitar y Laracrofes y residentevils y underworldes hay que medirla en años-luz.

3 comentarios:

lamarderemuée dijo...

Todavía vamos con estas historietas de arquetipos femeninos en manos, o en mentes, de hombres?

abbascontadas dijo...

Pues claro que sí, no se me ocurre ninguna razón por la que los hombres no podamos hacer análisis sobre la iconografía femenina en el cine, o por la que los ateos no podamos teorizar sobre la mitología cristiana, o por lo que los que vivimos en las ciudades no podamos hablar de la imaginería rural en la pintura inglesa del XVIII. Esta doxa contemporánea por la que sólo las mujeres pueden hablar de las mujeres, los negros sobre los negros y los bomberos sobre los bomberos es desconcertante.

lamarderemuée dijo...

Precisamente lo excluyente es hablar de las mujeres para hombres y/o para mujeres, de los negros para negros y/o para blancos y de los bomberos para bomberos y/o para nadadores. Todos son tipos, y es difícil reconocer entre ellos a los arquetipos, no es imposible, ya que los tipos sí que sirven para describir, y más bien los arquetipos se utilizan para desvirtuar, no incluyen lo complejo, simplifican, a veces va bien para esquematizar, no me había enterado de que la contemporaneidad, que es por sí misma un dudoso tipo con independencia de la carga de mito que conlleva, iba por aquí, debía estar pensando en los mitos más antiguos, es que no sabía lo que eran los residentevils y los underworldes, intentaré enterarme.