viernes, 11 de noviembre de 2011

Lo bobo y lo siniestro


Hay dos elementos un tanto irrisorios que atraviesan la parte "Justine" (la primera) de Melancholia, una primera parte que viene a ser un remake algo más aireado de El ángel exterminador. Uno es el empeño del jefe obsceno (figura paterna incestuosa, para entendernos) de Justine/Kirsten Dunst de que le provea de un slogan para una campaña de publicidad de la que no sabemos nada (de hecho, este jefe plantea la boda como un intercambio mercantil en el que aporta el novio a cambio del talento de la protagonista).

El otro es el concurso que organiza el jefe de ceremonias de la boda (uno de los personajes más divertidos del film), concurso en el que se rellena una botella con judías blancas, cuyo número deben adivinar los asistentes.

Si el slogan y la vida profesional de Justine desaparecen de un plumazo en la segunda parte de Melancholia ("Claire", cuyo referente vendría a ser Sacrificio), el gag de las judías permanece insistentemente y reaparece en un momento clave, cuando Justine le dice a su hermana, en plan gnóstico, que la vida es una anomalía en el Universo, algo "diabólico", y que estamos solos, que no hay vida más que en la Tierra. Esta afirmación sublime/siniestra de la radical soledad de la conciencia humana es extrañamente subvertida por la prueba que le da Justine a Claire de su "sabiduría": para que confíe en ella, le dice que sabe exactamente cuantas judías había en la botella.

Esta escena encerraría uno de los nudos de nuestra contemporaneidad, el hecho de que los más profundos abismos ontológicos y la más mema de las trivialidades son, en realidad, las dos caras de la misma moneda.

4 comentarios:

Francis Black dijo...

"Estamos solos", siempre me ha parecido rara esta idea , o estas solo o estas acompañado.

abbascontadas dijo...

Es que nuca acertamos con el número: estamos solos quiere decir "quiero estar más solo" o "quiero estar más (o mejor) acompañado".

Con la cantidad de gente que hay en el mundo, para qué queremos vida exterior? Sólo nos sirve para rellenar pelis y libros.

Francis Black dijo...

Si ,pero es que los conceptos nos los hemos inventado nosotros, luego llegara un extraterrestre se irá a comentar la jugada con una planta y pasara de nosotros, y rueda de prensa de la comunidad científica:

No era un extraterrestre de verdad, los de verdad nos van a tener en cuenta a nosotros.

Mercedes Cobo dijo...

Según el libro de Bill Bryson 'Una breve historia de casi todo', si en el universo se puede aplicar la escala de la velocidad de la luz y algún extraterrestre nos está viendo por un agujerito, lo que verá en realidad será a señores con pelucas haciendo electricidad con una varilla de ámbar y un trozo de lana. Así que si existen puede que no estén muy interesados.