viernes, 16 de septiembre de 2011

El día de la marmota (II)

Esta mañana he vuelto a recibir la misma llamada de hace dos años: unos flight-cases (que nadie pronuncie 'flaitkeisis' en inglés, se les dice flaikeis a secas) extraviados perturban estéticamente la irreprochable pulcritud del hall del Kursaal. Vuelta a llamar aquí y allá, con el cerebro un poco espeso, y rogando para que nadie entrara en pánico y nos montaran un pollo. Al final por suerte la cosa no era tan grave, pero no he podido evitar desanimarme un poco por esta pequeña chorrada de las cuales nos esperan unos cuantos puñados.
 
Anoche pasadas las doce decidí no ir a ver hoy Intruders en el pase de prensa, a las 9 de la mañana. Ha ido Enrique, cuya capacidad para recuperarse durmiendo sólo cinco horas es prodigiosa. Y cuando le dejen un rato tranquilo seguro que nos hace una crítica, la primera de este año.

7 comentarios:

cristi dijo...

¡¡No te desanimes, mi niña!! Besicos besicos espeteros

Susana dijo...

Pelillos a la mar, Mercedes, que todos los problemas sean así ... Y seguro que Intruders era un rollo y a Clive Owen, que es lo más interesante lo podeís ver paseando por la ciudad. Mejor busca un hueco para la retrospectiva de Demy, para volver a ver Los paraguas de Chersburgo y llorar sin parar durante dos horas, que viene muy bien para descargar tensiones (seguro que Enrique tiene esa capacidad para renovarse con sólo cinco horas de sueño porque es padre de tres hijos y se acostumbró a aprovechar las pocas horas que le permitían, yo estoy en ese proceso pero dudo que llegue a alcanzar tanta excelencia). Ánimo! Muchos besos

Anónimo dijo...

Salud(os), ¿terrícolas?. Después de echar un vistazo al vuestro bló, me reafirmo como el inculto cinematográfico que soy. Eso sí: como campeón universal de saltos de trampolín sin trampolín 2011(Medalla de oro, con un salto "Candy-Candy", 9.755 puntos), en la piscina olímpica de un chalet de Villaviciosa; estoy dispuesto a aprender. Así quedo, esperando lecciones filmográficas y de otras disciplinas; que la oscuridad de los cines siempre dió amparo a much*s aprendices de pervers*s; de esos que puto caso hacen a las películas. Por cierto, mi peli preferida siempre es la que tenga aire acondicionado en verano. O, a lo mejor, "Rocky III", por la profunda trama psicológica y existencial en su desarrollo; y por el imprevisible final, que acaba sorprendiendido al espectador. Disfrute vd.del cine, Srta. M., pero contacte conmigo a su vuelta, que me gustaría enseñarle unos rollos de "cinexin" con tomas jamás exhibidas de "El gabinete del Dr. Caligari"; y por supuesto, mis mejores saltos (incluido el Candy-Candy campeón) en slow motion.

Qualunque dijo...

Qué envidia!
Ayer me acordé de vosotros porque haciendo zapping me encontré con la gala por el canal internacional, pelín coñazo la verdad.

Espero ansioso vuestras crónicas, yo aquí me estoy peleando para ver si puedo acceder a Filmin desde fuera de España...

Buen festival!

Mercedes Cobo dijo...

Estimado anónimo: descuide que me apunto a los rollos de cinexín de los que siempre fui súper-fan. Para los aprendices de perversos tenemos por aquí un ciclo de cine erótico japonés del que ya le daré rendida cuenta, si es que consigo escapar en algún momento de esta prisión laboral.

Mercedes Cobo dijo...

Y seguro que la gala fue un rollazo... Como estaba organizando conductores ni me enteré. La más emocionante será seguro el domingo, la entrega del premio Donostia a Glenn Close.

abbascontadas dijo...

Nunca vemos las galas, las vemos de refilón y nos quedamos con las imágenes curiosas; todos nos partimos de risa al ver al gran Jonathan Rosenbuam salir a escena... con la acreditación puesta!
Que se termine la gala de inauguración es lo que más feliz nos haría en esta vida sino fuera porque el que se termine la de clausura es algo incomparablemente mejor.