sábado, 30 de julio de 2011

Las batallitas del abuelo


Ayer bajé a un Madrid axfisiante desde mi fresco exilio segoviano para preparar mi agosto laboral, en el que disfrutaré de la libertad del Rodríguez y dispondré del dvd para verme lo que me dé la gana y de mi sillón favorito para tirarme horas leyendo novelones o sesudos tratados mediavales de teología, como hacía Philip K. Dick, por cierto. Saqueé un par de bibliotecas y me compré una nouvelle de Levrero que encontré en la librería Antonio Machado del Círculo de Bellas Artes, y resistí la tentación de llevarme la antología de Die Fackel que ha publicado Acantilado, uno de esas propuestas casi suicidas de la editorial, que uno se pregunta como es que no han publicado la integral de la revista del mítico y compulsivo calígrafo que era Krauss.

El caso es que me metí en la librería a hacer tiempo entre dos pases del ciclo de Minnelli que organiza el Bellas Artes para este fin de julio. Ayer ponían Dos semanas en otra ciudad y Como un torrente (Some came running), de las que creía tener un buen recuerdo, y digo creía porque resultó que la segunda no la había visto. Tal vez la vi de niño en la tele, pero es una película absolutamente adulta, cuyas tensiones sólo pueden entenderse si uno tiene cierta edad, lo que prácticamente la hacen inviable en nuestros días, cuando incluso las películas supuestamente realizadas para un público adulto tienen conflictos que parecen de preadolescentes.

Y aquí empieza mi filípica reaccionaria: Some came running es una obra maestra absoluta, fascinante, extraordinaria, maravillosa, hermosísima, de una sutileza que hace que uno se eche a llorar cuando ve las chorradas que los críticos se ven a obligados a elogiar en nuestros días (soy perfectamente consciente de que el valor teórico de este comentario es nulo). Pues bien, en la sala el espectador más joven casi era yo (que tengo 44 años). Había una pareja más joven y un padre heroico que había llevado a su hija adolescente. El resto estaba compuesto por hombres de la edad de mi padre y, mayoritariamente, por grupos de amigas entre los sesenta y los setenta, un sector omnipresente en todos los saraos culturales, ya sean exposiciones, conciertos, presentaciones de libros o ciclos de cine clásico.

¿Y qué pasa con los cinéfilos de nueva hornada? Pues deben de haber desaparecido. Que en una ciudad como Madrid, con Facultad de Imagen, Academia de Cine e innúmeros institutos y academias de cine y televisión y artes audiovisuales, lo que supone miles de estudiantes, ninguno se acerque a ver un film de esta categoría en pantalla grande (teniendo en cuenta, además, que está rodado en Cinemascope) es como para preguntarse por el bagaje de nuestros futuros cineastas. Por lo que me cuentan mis amigos que dan clases en esos institutos, quitando algún excéntrico, para el grueso de la cinefilia jovenzuela el cine comenzó con La Guerra de las Galaxias y Tiburón. No es que no hayan visto Ojos sin rostro, es que no han visto The searchers o Vértigo, dos películas de las que parte todo el cine contemporáneo.

(Bien, es cierto, como confesaba al principio yo tampoco había visto Como un torrente, así que toda esta diatriba está bañada por la contradición).

5 comentarios:

Isak Borg dijo...

Voy a tener que revisar ya "Como un torrente" por los muchos comentarios que leo, porque me temo que no la vi lo suficientemente adulto.Lástima no haber podido hacerlo en esas condiciones estos días. Algunas apreciaciones:

-Suelo tener la sensación que la media de edad de edad del espectador cinéfilo en Madrid es muy inferior a la de Barcelona. Recuerdo un pase muy juvenil de "La regla del juego" hace escasos dos años. O sea que imagina cómo está el patio. En Barcelona la Filmoteca suele estar repleta de tercera edad mientras que la juventud está recluida en Verdis y Renoirs viendo verdadera basura que no tiene nada que envidiar al cine más fast food pero que al estar subtitulada parece el colmo de la inteligencia y de la cultura. También es verdad que veo siempre más lleno el cine Doré que el Círculo (otro gran temazo es la costumbre del Doré de bajarse al videoclub de la esquina para confeccionar la programación de agosto, pero bueno, eso es otro tema).

-Lo de los estudiantes de cine en España lo había oído más veces y se nota mucho en el cine español. No se trata de ser Scorsese ni de referenciar a nadie en tus películas, pero creo que no se puede consentir ni se consiente en ninguna otra profesión. Un examen de acceso o unas asignaturas exigentes. Claro, que ¿qué haces?, si muchos programas universitarios de historia del cine son de un simplismo patético (potemkin-metrópolis-kane-potemkin-metrópolis-kane y el doblaje español de mogambo) y servidor mismo, que carece de formación alguna en la disciplina podría darle cien mil vueltas a esos programas. Hay que conocer la historia para cuidar la imagen como un patrimonio vivo y delicado que ha ido evolucionando con los años. Me cuesta describir el por qué de esa necesidad, precisamente porque no soy del ramo y me falta la base teórica, pero lo siento mucho, cuando veo "Celda 211" (en la que me gusta el guión y Tosar) y "Un profeta" (en la que me gusta todo) creo que hay algún fallo en la relación de nuestros cineastas con la imagen, su pasado y su futuro. Cuando veo esas dos películas me entiendo perfectamente lo que quiero decir.

Saludos

Isak Borg dijo...

Estoy aquí para honrarte con el Stilysh Blogger Award, que premia a los blogs más elegantes, entre otras cosas, y sobre, por el reconocimiento a tu trabajo.
Sabes que es del tipo "premio viral", es decir, ahora debes hacer una lista de 7 blogs para nominar, y contar 7 anecdotas (sic-esto en la página del que me dió el premio a mi lo puedes leer mejor)

Una vez copies y pegues el logotipo en una entrada de tu página, puedes ya empezar a elegir los blogs.

Para entendernos, el objetivo final es la redacción de una entrada en tu blog como ésta:

http://amordespuesdemediodia.blogspot.com/2011/07/stylish-blogger-award.html

con el fin de promocionar, interrelacionar blogs, y por qué no, animar a los bloggeros en su constante y dedicada labor.

Un saludo y gracias por tu atención

abbascontadas dijo...

Gracias por el premio!
La verdad es que no se me ocurren 7 blogs de cine que no hayas premiado ya, pero bueno. Pasaré a las anécdotas.

Igor dijo...

Es absolutamente cierto todo lo que dices sobre los actuales estudiantes de cine. La inmensa mayoría no saben ni quién es Minnelli. Está muy anticuado para ellos. Su referente más antiguo suele ser "Taxi Driver".
Yo estuve en una escuela de esa shace años y sé cómo va le tema. Había y hay excepciones, pero muy pocas.
Un saludo.
Igor.

abbascontadas dijo...

Sí, hay un desconcertante desinterés por etapas fundamentales de la historia del cine, como si el cine clásico se diera por sabido por ciencia infusa.